El bebé recién nacido en verano

Ser padres en épocas de calor es todo un desafío. Altas temperaturas, mosquitos y algunas enfermedades ponen a prueba tu flamante paternidad. Todo lo que hay saber para atender a tu bebé si la fecha de parto es en verano.

El bebé recién nacido en verano

Nació tu bebé y los primeros días demandan un cuidado especial. Sobre todo si fueron padres en pleno verano.

Algunos de los males más frecuentes son los siguientes:

• Deshidratación
• Lesiones por quemaduras
• Gastroenteritis
• Picaduras de mosquitos

Contra la deshidratación

Si es un lactante que toma pecho en forma exclusiva, la mejor manera de prevenir una deshidratación es haciendo frecuentes las tomas. Es decir, acortando los intervalos de pecho.

En cuanto a la mamá, es muy importante que esté siempre bien hidratada, por eso es recomendable que no se olviden de llevar una botellita de agua adonde vayan.

En el caso de que tu bebé tome fórmula, lo mejor es fraccionar la leche para lograr una consistencia más acuosa. También pueden darle algunas cucharitas de agua durante el día.

Contra las quemaduras

Un bebé recién nacido no debe estar expuesto al sol. Los protectores solares no están indicados para estos primeros días de vida, por lo que si no pueden evitar las salidas, lo mejor es usar gorros con viseras o sombreritos.

Contra la gastroenteritis

La clave para prevenir la gastroenteritis, que causa vómitos y diarrea, es la higiene. Si tu bebé tiene hermanitos, asegúrate de que tengan siempre las manos limpias cuando jueguen con él.

También es recomendable tener a mano toallitas higiénicas o alcohol en gel, para cuando salen a pasear.

Contra las picaduras

No está indicado el uso de repelentes, así que lo ideal es usar telas como el tul para protegerlo de los mosquitos. Además, son útiles los mosquiteros para cunas y los veladores con luz repelente. Entre los 3 y 6 meses se pueden usar repelentes con citronella, que es un aceite derivado del limón.

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