Enseñándole a tu bebé a tratar a su perro

Un perro puede ser un compañero ideal para tu bebé, sobre todo si aún no tiene hermanos. Pero tendrás que enseñarle a tu hijo cómo tratarlo.

Enseñándole a tu bebé a tratar a su perro

Muy a menudo tu hijo querrá tener un perro. Nada mejor si puedes dárselo. En particular si ya cumplió un año porque a partir de ese momento ambos crecerán amigablemente como compañeros inseparables.

Una de las ventajas, sobre todo para los primerizos o hijos únicos, es que encuentran en su mascota a un compañero inseparable de juegos y eso puede compensar la falta de hermanos.

Otro argumento a favor de tener una mascota es que desciende el nivel de demanda de tu pequeño sobre ti y sobre su papá.

Los niños piden tanto como los padres estén dispuestos a darles. En tal sentido una mascota equilibra los excesos de demanda afectiva del pequeño.

Una vez que decidiste tener una mascota en casa es bueno enseñarlo a tu pequeñito algunas cositas:

• No debe lamer a la mascota, ni permitir que ésta lo chupoe. Lo que no significa que debe frenarlo con un golpe. Debe aprender a apartarse de sus lengüetazos y, sobre todo, a no provocarlos.
• Debe aprender a tratarlo con respeto y cariño. Es un perro y el chiquito es pequeño pero eso no quiere decir que el niño no pueda también aprender límites tomando en cuenta que cada uno de sus excesos puede infligirle dolor al perro o, en el peor de los casos, hacerlo responder con una leve mordida o con un raspón de sus dientes.
• Debe aprender a no jalarlo de la cola, ni llevarlo de un lado a otro jalándole de la correa. El perro puede asfixiarse un poco y, en la desesperación, tirarle un mordiscón leve. O enojarse y mostrarle los dientes lo que podría asustar mucho al niño.
• También debe aprender que hay lugares de la casa donde ni sus patas ni su cuerpo deben llegar. Tal podría ser el caso de la mesada de la cocina, la mesa donde la familia come, la cama de los padres o, según cómo lo vean los adultos de la casa, la cama del niño o el sillón de la sala.
• El niño también debe aprender que no debe darle de comer migajas de la galletita que está merendando, ni un poco de su almuerzo o cena. El perro debe comer alimento especial para mascotas.
• Y un detalle fundamental que no debe olvidarse nunca: jamás permitir que un niño se acerque cuando está comiendo, cuidando a su cría o alimentándola. En ambas circunstancias el perro siempre responderá en forma defensiva. A veces, puede ser que de modo muy agresivo.

comentarios